HUELLAS DEL OCUPA

Daños psicológicos

Además de los daños materiales, los afectados tienen que luchar contra la frustración del desamparo judicial, las amenazas del ocupa, los ruidos, destrozos en zonas comunes, problemas de convivencia, suciedad y en casos de allanamiento las costas judiciales, pago de suministros, que en la mayoría de las ocasiones tiene que asumir el propietario obligatoriamente. Todo esto deriva en graves problemas emocionales, psicológicos y psiquiátricos (insomnio, depresión, ansiedad, hipervigilancia, trastornos de la personalidad… )

Enganches ilegales a la luz

Pertenencias del propietario

La mayoría de las veces que un propietario recupera su casa, después de una largo proceso judicial, su casa se encuentra destrozada. El propietario tiene que hacer frente a una nueva denuncia que en la mayoría de los casos no llegan a condenar a los ocupas, o estos se declaran insolventes.

Daños de la vivienda

Los daños en la vivienda son múltiples, hasta tal punto de hacer un domicilio inhabitable para una persona.

Vivienda de un miembro de la Plataforma después de haberla recuperado tras una larga espera.

"Si el hecho de no tener tu casa ya no es sufrimiento suficiente, encima tenemos que cargar con nuestra vivienda destrozada"

Queremos ayudarlos a todos pero necesitamos el apoyo de más gente para poder cambiar esta ley.


Daños en la zonas comunes

El deterioro y daños de los ocupas no son solo en las casas que ocupan sino también en las zonas comunes, que en la mayoría de los casos, no respetan ni cuidan, teniendo que asumir los gastos de reparación la comunidad de vecinos, otro de los afectados por la ocupación.


Consecuencias de la ocupación vecinal

Ricardo, portavoz de la Plataforma, nos explica su caso, un caso de ocupación vecinal con graves consecuencias en su vida.

Desde la Plataforma intentamos desde una perspectiva social y psicológica sobrellevar estas situaciones, ya que la mayoría de las personas que lo intengran han sido víctimas de la ocupación y tienen un grado mayor de empatía porque desgraciadamente han sufrido situaciones parecidas. No caminas solo, déjanos ayudarte.